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UN PASEO URBANO POR CAMARILLAS

UN VALIOSO PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO QUE CONFORMA UN CONJUNTO MONUMENTAL

El paseo propuesto parte del Ayuntamiento. Se trata de un edificio con dos alturas. Tiene una notable rejería y un alero de madera que fue construido en 1920, tal como aparece en el arco de acceso.

Saliendo hacia la carretera que lleva a Aguilar del Alfambra en seguida pueden encontrarse varios paneles con información sobre el PR-TE 51 (Ruta de la Virgen del Campo) y sobre los senderos del Maestrazgo .

En frente se abre la lonja o trinquete. Tiene una sola planta. Está construida con mampostería, salvo los dos arcos de medio punto que están formados por piedra de sillería. También presenta un alero de madera, una constante en la arquitectura de las Tierras Altas de Teruel. Su construcción data de 1772.

Siguiendo la carretera, pero inmediatamente, se encuentra el lavador. También en solana. Tiene dos pilas, una para lavar y otra para aclarar. Su construcción fue financiada en 1931 por un hijo del pueblo que hizo fortuna en tierras valencianas. No es raro que muestre una imagen en cerámica de la Virgen de los Desamparados, la patrona de la ciudad de Valencia.

Se deja la carretera para tomar una calle que asciende entre muros de piedra que cierran pequeños huertos y que pasa bajo una noguera.

A mano izquierda puede verse una portada con un arco de medio punto con dovelas de sillería que da acceso al patio de la Casa de la Fuente. Se trata de una casa señorial construida en los siglos XVI o XVII que conserva una capilla y un horno propio.

Frente a ella se levanta la Fuente Vieja. Es una de las fuentes más antiguas (1542) que se conocen en la provincia de Teruel. Sigue el patrón de la mayoría de las fuentes del Alto Alfambra. El caño, en este caso dos, y la poza del agua están cobijados por una estructura con arco de medio punto construida enteramente por piedra de sillería, al igual que el abrevadero que recoge el agua.

Subiendo un poco se encuentran la fachada de Casa Miedes, los únicos restos en pie. Es el edificio de carácter civil más antiguo de Camarillas (s. XVI) y por ello muestra una tipología constructiva diferente a la de otras casas señoriales. Destaca la rejería y, sobre todo, el escudo heráldico que muestra un gran detalle.

Continuando por la calle Herrería encontraremos una gran sabina. Se cruza la calle Cementerio y se sigue por la de La Zorra. Hay que desviarse tomando un camino de tierra que surge a la izquierda y que va subiendo mientras pasa entre antiguas eras. Hay múltiples detalles en la arquitectura popular en los pajares y corrales cercanos. Deja a un lado una nave nueva y ya queda a la vista el acueducto de Los Arcos.

Este acueducto, construido en el siglo XV, conducía el agua al núcleo urbano desde un manantial situado al otro lado del cerro en el que descansa su lado oriental. Disponía de un canal cerámico, como puede verse. Salva el llamado barranco de la Canal mediante tres arcos apuntados realizados en mampostería. Es uno de los mejor conservados y más monumentales de este tipo en la provincia de Teruel.

Frente al acueducto se yergue el castillo.

Entre dos afloramientos calizos hay un pasillo cubierto de hierba por el que se puede pasar entre la ruinosas y bajas murallas. Realmente parece un muro de un bancal.

El castillo tiene una amplia superficie. Las murallas están defendidas por tres cubos semicirculares. Y en su interior se levanta una torre de planta circular de unos 7 m de altura. El castillo fue levantado durante la Guerra de los Pedros (siglo XIV), posiblemente sobre una posición defensiva de origen islámico.

Tras siglos de abandono, volvió a ser utilizado en el siglo XIX durante las guerras carlistas incorporando un fortín en la base con dos muros con aspilleras para fusilería.

Es un Bien de Interés Cultural.

El torreón se asienta sobre una cresta caliza. Un banco de madera y un panel interpretativo del paisaje ofrecen descanso, contemplación e información al viajero sobre el magnífico panorama que ofrece este mirador.

Desde el mismo desciende una senda hacia los restos de la Antigua Iglesia de la Virgen del Castillo que se adosa a las murallas de la fortaleza con la que estaba muy vinculada.

Antigua iglesia parroquial, fue construida sobre una explanada sita al pie del castillo que servía de cementerio en el año 1550, tal como consta en una inscripción fundacional. De estilo renacentista-plateresco, pero con herencia gótica, como denotan las bóvedas de crucería estrelladas, aún apreciables en sus arranques al haberse derruido. De nave única y de notable altura, tiene un aspecto fortificado por su relación con el castillo contiguo.

Destaca la portada principal con un arco de medio punto enmarcado en dos columnas clásicas que mantiene un frontón triangular.

En el dintel se alternan adornos florales y solares …

El camino se hace calle y, descendiendo por ella , se alcanza la Iglesia Parroquial de la Virgen del Castillo. Era la nueva, pero tras el hundimiento de su cubierta y bóvedas y la caída de los pilares en 1971, se cerró al culto.

De estilo barroco tardío (siglo XVIII) y construida en piedra de mampostería y de sillar. Presentaba tres naves y crucero. La central estaba cubierta por bóveda de medio cañón con lunetos. La esbeltez de los pilares creaba una impresión de monumentalidad en su interior.

Junto a la portada conserva una torre de planta cuadrada y tres alturas que remata con una cornisa. Es un elemento de identidad y una referencia en el paisaje.

En su derrumbe, también se perdió buena parte de su fachada principal, una portada clasicista rematada en un frontón.

El toro, el símbolo de Camarillas

Esta iglesia fue declarada Monumento Histórico-Artístico (R.D. 4053/1982) . En 1987 se retiraron sillares de la fachada que amenazaban desprenderse y en 1990-1991 se consolidó la torre que amenazaba ruina tras un incendio que provocó un rayo.

Frente a la fachada principal hay una amplia plaza. En el centro, junto a un monumento reciente (una escultura de un pequeño toro) y protegida por unas rejas, puede verse el remate del peirón del Santuario de la Virgen del Campo, donde se halla el basamento. Es un buen ejemplo de escultura gótica tardía (s. XVI). Consta de una serie de figuras se santos cobijadas por hornacinas. Es un Bien de Interés Cultural.

Rodeando la iglesia por la carretera se llega a la plaza de Doña Amparo donde se encuentra el bar La Posada. De allí arranca la calle del Olmo. El nº 1 de esta vía es también una casa señorial con la tipología característica con fachada abierta a patio interior y portada de acceso con una inscripción del año 1600.

Algo más arriba se encuentra la Casa de los Barberanes, la más notable de las casas señoriales de Camarillas.

Consta de tres edificios dispuestos en forma de U que se abren a un patio interior al que se accede desde la calle por un monumental pórtico adintelado y culminado en un frontón triangular donde se aloja el escudo heráldico familiar.

La colección de edificios monumentales de carácter civil es notable en Camarillas. Posiblemente sea la mayor que en el resto de localidades del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.

Sin embargo, no es menos importante la de aquellas otras manifestaciones de arquitectura popular en forma de numerosas construcciones como son viviendas, pajares, graneros, corrales o cerradas, siempre empleando la abundante roca caliza del terreno. Confieren un aspecto muy armonioso al conjunto.

En la calle San Roque, la que encontramos al terminar la del Olmo, hay un buen ejemplo.

Allí ya puede verse la ermita de San Roque levantada sobre un tozal. Es un edificio que sigue el modelo de las ermitas de tipo «Loreto», tan comunes en el resto de los pueblos del Parque Cultural.

En su origen tenía una nave única de cabecera recta levantada con muros de mampostería. En su acceso disponía de un atrio abierto al exterior formado por cuatro columnas que sostenían un techo formado por vigas de madera cubiertas por teja.

Tras el derrumbre de la iglesia parroquial en 1971, esta ermita fue remodelada pasando a ser el principal espacio religioso. Se cerró el atrio para ganar espacio y se desplazó al extremo la portada del antiguo edificio. La sobriedad del exterior contrasta con la rica ornamentación interior.

De la calle sale a mano derecha un camino que pasa entre eras cerradas con muros de piedra seca y se dirige hacia el norte. A unos 140 m destaca un robusto edificio de dos altura con ocho ventanas orientadas a poniente que están cerradas con recia rejería. Es el Granero del Obispo.

Es un edificio del siglo XVIII de muro de mampostería destinado al almacén de grano y a palomar. Destaca la puerta principal adintelada de grandes sillares con un ornamentado escudo de la autoridad religiosa propietaria del edificio …

y con hermosos detalles en forja …

Hacia el norte, entre eras y pajares, sale una senda cercada igualmente por muros de piedra seca que se abre y por el que se puede acercar a un pequeño edificio de techo semiesférico: el nevero.

Es un edificio semisubterráneo de gruesos muros de mampostería con estructura cilíndrica y culminado en bóveda. Posiblemente fue construido en los siglos XVII o XVIII y servía de abastecimiento local.

Tras su restauración en 2007-2009 es accesible y en su interior alberga varios paneles informativos sobre el uso de hielo, los trabajos para su acumulación y conservación, así como sobre el propio nevero y su restauración.

Desde allí puede volverse al pueblo tras acercarnos a la inmediata carretera y, antes de llegar a ella, girar a la derecha para dar con el peirón de Santa Lucía.

Por el antiguo camino que pasa entre paredes de piedra seca y en paralelo a una pequeña cingla, se sale a la calle Carlos Castel y, descendiendo por la misma, se alcanza la Fuente Nueva. Toda ella (fuente, abrevadero y pared posterior) fue construida con piedra de sillería en 1738.

La descrita es una de la muchas rutas posibles para conocer el impresionante patrimonio arquitectónico de Camarillas. Otras opciones personales permitirán descubrir multitud de rincones y de detalles que harán las maravillas del viajero curioso. ¡Te sorprenderá!